
Apertura: el recorrido hasta acá (20 minutos)
El tallerista despliega en el espacio los materiales producidos durante el proceso: los textos del primer encuentro, los mapas, los dibujos en cruz, los guiones. Cada participante reconoce los suyos.
Se da un momento de silencio para mirar el conjunto.
Ejercicio: el título (30 minutos)
Cada participante elige un título para su historia inmersiva. Puede ser una palabra, una frase, una pregunta. El tallerista acompaña el proceso con preguntas: ¿qué dice ese título que el dibujo no dice? ¿Es el nombre del lugar o el nombre de lo que sentís cuando estás ahí?
Conversación de cierre del proceso creativo (60 minutos)
Ronda de diálogo abierta. El tallerista propone algunas preguntas y deja que la conversación vaya donde quiera:
¿Qué descubriste de vos mismo durante este proceso?
¿Hubo algo que te sorprendió de lo que imaginaste?
¿Qué cambió en cómo pensás ese lugar entre el primer encuentro y hoy?
¿Qué le dirías a alguien que está por empezar este taller?
Clave metodológica
Esta etapa a veces se comprime por presión del tiempo. No hay que dejarla caer. Es el momento donde los participantes articulan el sentido de lo que hicieron, y esa articulación es parte de la experiencia. Sin este cierre narrativo, la visualización del encuentro final pierde espesor.
