Encuentro 6. Afinar el dibujo y preparar el rodaje

Apertura lúdica: el sonido del lugar (20 minutos)

Antes de seguir dibujando, el tallerista propone un ejercicio sonoro. Con los ojos cerrados, cada participante imagina los sonidos de su lugar soñado. Luego, con lo que tenga a mano -voz, golpes en la mesa, chasquidos- intenta reproducirlos. Es un juego breve y algo ridículo, y eso está bien. El objetivo es activar la dimensión sonora del lugar antes de terminar el dibujo.

Revisión y ampliación del dibujo (60 minutos)

Se retoman los dibujos del encuentro anterior. El tallerista propone agregar una capa: los sonidos. Cada participante escribe en el margen de cada zona del dibujo qué se escucha en esa dirección. También se agrega una indicación sobre la luz: ¿es de día o de noche? ¿Hay sombras? ¿De dónde viene la luz?

El guion de rodaje (40 minutos)

A partir del dibujo completo, cada participante escribe una instrucción breve para el equipo de registro. No hace falta que sea técnica. Puede ser así:

Arriba: cielo de tardecita, naranja y violeta. Frente: el río, quieto. A la derecha: mi mamá sentada en una silla de plástico. A la izquierda: el perro echado. Atrás: la casa, con la puerta abierta. Sonido: el agua del río, y música de cumbia bajita desde adentro de la casa.

Ese texto es suficiente para que el equipo técnico pueda acompañar la puesta en escena del lugar.

Clave metodológica

Este encuentro es el más técnico de todo el proceso, pero no tiene que sentirse así. El guion de rodaje es simplemente la manera de poner en palabras lo que el dibujo ya muestra. El tallerista puede ayudar a escribirlo si algún participante tiene dificultades con la escritura: lo que importa es que las decisiones sean del autor, no del tallerista.

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