
Revisita (20 minutos)
Se retoman las escrituras del encuentro anterior. El tallerista invita a releerlas en silencio. Luego pregunta: ¿hay algo que quieran agregar? ¿Algo que al escribirlo se quedó afuera?
Ampliación narrativa (50 minutos)
Se propone trabajar con una técnica de escritura por capas. Primero, cada participante escribe o completa una descripción sensorial del lugar:
¿Qué hora del día es en ese lugar? ¿De qué color es el cielo o el techo o lo que hay arriba?
¿Qué temperatura hace? ¿Hay viento, humedad, calor seco?
¿Qué sonidos hay de fondo? ¿Y un sonido que aparece y desaparece?
¿Qué olés si respirás profundo?
¿Qué textura tienen las cosas que tocás?
Después, una segunda capa: el movimiento.
¿Qué está pasando en ese lugar? ¿Es un momento quieto o hay actividad?
¿Vos estás parado, sentado, caminando?
¿Hay alguien más? ¿Qué está haciendo esa persona?
Juego narrativo: el objeto (30 minutos)
El tallerista propone un juego: cada participante elige un objeto que esté en su lugar soñado. Puede ser cualquier cosa: una silla, un árbol, una pelota, una taza. Escribe desde la perspectiva de ese objeto: ¿qué ve ese objeto? ¿qué siente? ¿qué sabe de este lugar que los demás no saben?
Es una escritura breve, de cinco a diez minutos. Luego se comparte en voz alta si se quiere.
Organización en escenas (40 minutos)
Se introduce la idea de escena: un momento acotado en el tiempo y el espacio, con un clima particular. El tallerista explica con un ejemplo simple: la escena de llegar al lugar. La escena de estar sentado mirando algo. La escena de despedirse.
Cada participante organiza su lugar en entre tres y cinco escenas. No hace falta que tengan principio, desarrollo y fin en el sentido clásico. Pueden ser momentos sueltos. Lo que importa es que cada escena tenga un clima propio.
Puesta en común y cierre (20 minutos)
Se leen o cuentan las escenas. El tallerista escucha y hace preguntas simples: ¿en qué escena te gustaría que empiece quien entre a tu lugar? ¿Cuál es la más importante para vos?
