Encuentro 5. Dibujar el entorno

Apertura: el espacio tiene todos los lados (20 minutos)

El tallerista despliega en el suelo o en una mesa grande una hoja en formato de cruz que representa la esfera 360°. Explica: esto es tu lugar visto desde adentro. Acá está lo que ves adelante. Acá lo que hay detrás. Acá la derecha, acá la izquierda. Y acá arriba.

Se muestra un ejemplo de dibujo inmersivo de ciclos anteriores. Se señalan las zonas y se explica cómo se ensamblan en la esfera.

Dibujo guiado (90 minutos)

Cada participante recibe su hoja en cruz y empieza a dibujar. El tallerista circula y hace preguntas en voz baja, sin interrumpir el clima creativo:

¿Qué ves frente a vos en ese lugar?
¿Qué hay a tu derecha? ¿Y a tu izquierda?
Si mirás hacia atrás, ¿qué aparece?
¿Qué hay arriba de tu cabeza? ¿Es cielo, techo, ramas, luces?
¿Dónde estás vos en esa escena? ¿Estás solo o con alguien?
¿Qué querés que sienta quien entre a este mundo?

La propuesta es expresiva. Se puede usar color, símbolos, palabras sueltas. No importa si los dibujos son realistas. Lo que importa es que transmitan el clima emocional y simbólico del lugar.

Puesta en común (30 minutos)

Cada participante presenta su dibujo y explica qué hay en cada dirección. El grupo escucha. El tallerista hace preguntas: ¿y ahí qué pasa? ¿eso siempre estuvo o lo agregaste ahora?
Clave metodológica

Saltear el dibujo produce un resultado más pobre: el participante delega las decisiones espaciales en el equipo técnico. El dibujo garantiza que las decisiones narrativas y espaciales pertenezcan al autor. Es también el momento donde el relato escrito se convierte en instrucción de rodaje.

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